sábado, 7 de noviembre de 2015

Momento 3: expresiones culturales y convivencia

MOMENTO 3 – EXPRESIONES CULTURALES Y CONVIVENCIA



POR:
ADRIANA MARÍA GÓMEZ  
ALEXANDER BASABE
HEYNER ALONSO GARRO
YEIZON CORREA
LUIS FERNANDO HERRERA




CONVIVENCIA Y EXPRESIONES CULTURALES
GRUPO: 207014_11




PRESENTADO A
         DIANA MARCELA PINTO



UNIVERSIDAD NACIONAL ABIERTA Y A DISTANCIA UNAD
ESCUELA DE CIENCIAS DE LA EDUCACIÓN
07 DE NOVIEMBRE DE 2015


Convivencia armónica, concertada y consensuada.

La Sana Convivencia es definida como la coexistencia física y pacífica entre personas o grupos que comparten un espacio geográfico, es por ende la vida en común y en completa armonía que se haya en la concordancia de los miembros de un conglomerado que comparten de forma permanente un mismo espacio físico y en el cual convergen diferentes culturas.
Por lo tanto vivir en compañía de otros debe ser acompañado de la coexistencia armónica y pacifica, para que esto sea una realidad posible deben darse algunos valores que ayuden a armonizar dicha coexistencia, como son el respeto por las diferencias y por el otro, así como la tolerancia y la solidaridad como instrumentos de cohesión. Lo anterior no implica que se eliminen las diferencias, sino, por el contrario que esas diferencias y pluriculturalidad deben existir y coexistir para que sea desde allí, desde la diversidad donde surja la sana convivencia como expresión pura de tolerancia pacifica que debe primar por sobre todas las diferencias que se hayan inmersas al interior de cualquier sociedad. 
Es la forma de convivencia pacífica que debe existir un una sociedad, grupo, familia no importando la diferencia de pensamiento, color, etnia, creencias religiosas y/o estrato socio  económico; por el contrario es aprender de las diferencias, de las demás personas para ser mejores seres humanos, donde los valores, el respeto por el otro sean lo más importante; la convivencia requiere altos gados de aceptación de sí mismo y por las costumbres de las demás personas. Es compartir con las personas el espacio físico, donde se ayudan mutuamente, la inter culturaridad debe enseñar nuevas formas de enfrentar la vida, es la interrelación de lo cultural, la expresión de cultura y de la sana convivencia donde las diferencias se manejen de forma concertada y pacifica; es con el ejemplo donde construiremos el futuro de las futuras generaciones.
Debemos proteger nuestra cultura y nuestro espacio físico,  en ella está plasmada la verdadera esencia de los seres que hoy pensamos en un proyecto de vida, para surgir y evolucionar en un mundo de diferencias culturales, sociales, raciales, económicas, religiosas e  ideológicas, donde prime el ser humano por encima de todas las cosas del universo, globalizando una cultura de los valores, del respeto por la vida, la herencia cultural y social que nos acompañan hace miles de años,  saber que hay que cuidar respetar los demás seres y especies de esta forma aportaremos a que nuestra sociedad se encamine hacia una sana convivencia donde todo se maneje por medio de la concertación.
La convivencia como forma de saber convivir en compañía de otros y hacer parte de un entorno social, debe de tener unas bases fundamentadas en la aceptación y el respeto por el entorno que nos rodea, con el fin de generar una mejor calidad de vida; para lograr estos objetivos es necesario aprender a convivir mediante un aprendizaje que inicia con los niños, desde la familia, los vecinos, y el colegio, con normas que regulan nuestras relaciones sociales. Cuando el problema ya está vigente, lo que se puede hacer es tratar de aplicar estrategias para cambiar las conductas o hábitos que generan un mal ambiente, esto se puede hacer aplicando la teoría del conductismo, donde el ser humano se le puede imprimir datos y realidades  de acuerdo al comportamiento que se quiere cambiar o inculcar.
Cuando se inicia la fase de vida, se puede ver como los niños son egoístas y piensan solamente en ellos, pero cuando van compartiendo con otros similares y con la educación de sus padres y profesores, ellos van aprendiendo los comportamientos de seres sociales,  que les facilitan adaptarse y aceptar el entorno donde se encuentran.
Para generar una buena convivencia se debe iniciar por aceptar que lo que somos se lo debemos a la existencia de otros seres humanos, que la conciencia del Yo sólo puede tenerse a partir de la existencia del Otro, donde cada persona se define a sí misma.
En la vida del ser humana la interacción y socialización con el otro forma una estructura socio pedagógico y educativo que trasciende en la psiquis del ser como una configuración que permite un equilibrio físico y mental fundamental para su desenvolvimiento en su vida profesional y personal. Esta, también llamada sana convivencia permite que el ser humano funde su posibilidad de convertirse en un ser capaz de aceptarse y respetarse a sí mismo y  al otro,   a tratarse como iguales lo cual asegura que a los que de eta forma crecen, serán seres humanos bien integrados de forma social, espiritual y físicamente.
La sana convivencia existe solamente donde se da espacio para el respeto por el uno y el otro, pero cuando existe la ausencia de la presencia del otro, se ve reducida la posibilidad de que existan encuentros de diálogo que formen mi pensamiento con lo que el otro posee para el bien de una sociedad. Esto es un proceso continuo educativo que es recíproco, es como una transformación de tejidos sociales que dan coherencia a unas estructuras que conforman el espacio y tiempo en el que convivimos en el diario vivir de nuestra existencia.
Para llegar a generar una convivencia armónica se hace necesario implementar  una serie de  acciones que van desde un cambio en los paradigmas educativos y en la implementación de las políticas educativas, que lleven a una verdadera formación y desarrollo culturales, en busca de la interiorización de los conceptos de equidad, en cuanto a oportunidades, derechos, deberes y libertades, y de multi culturidad, teniendo en cuenta no solamente la parte artística o patrimonial, sino toda la extensión del término, las maneras de pensar, de actuar, de trabajar, de expresarse, y en general, de vivir con el respeto hacia las diferencias.
Creo que no estaría de más, decir que para que todo ello se de, es necesario alejarse de la retórica y acercarse a la praxis, porque muchos conocemos los conceptos, pero no los ponemos en práctica, consciente o inconscientemente.

Se puede concluir que la sana convivencia es un proceso de aprendizaje constante de la misma y se inicia desde el hogar en la primera infancia, donde las niñas y los niños deben aprender valore que le servirán para el resto de su vida, valores como saludar, dar las gracias, compartir, respetar las diferencias, etc., solo se aprenden en esta etapa de la vida, en la edad escolar las niñas y niños adquieren unos conocimientos que aunados a los valores aprendidos en el hogar tendrán que redundar en que las personas que tengan la fortuna de recibir y aprender estos valores y conocimientos practiquen La Sana Convivencia por el resto de sus vidas en cualquier entorno en el que se encuentren inmersos. 

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